El componente de infraestructura de servicios cumple un rol trascendental en el dimensionamiento de la ciudad, indicando la capacidad de soporte de servicios que cuenta el suelo del sector III de la metrópoli regional, mediante su diagnóstico que nos permitido; identificar tanto déficits de las brechas y oportunidades de mejora de los servicios de Saneamiento básico, Energía, Gestión de Residuos Sólidos (RR.SS) y Telecomunicaciones en los diferentes horizontes de planificación a partir de la implementación de políticas integrales de planificación e infraestructura acorde a criterios urbanísticos actuales.
El presente documento desarrolla la propuesta general del componente de infraestructura de servicios, que brinda el abastecimiento de servicios públicos esenciales para el Sector III, en el marco de la actualización del Plan de Desarrollo Metropolitano de Cusco al horizonte 2038. Su formulación se sustenta en la visión y lineamientos estratégicos del PDM 2018 2038, vigente como instrumento rector para la planificación territorial, y se complementa con el diagnóstico actualizado, los escenarios prospectivos y los procesos participativos realizados con actores locales.
El Sector III constituye un territorio estratégico dentro de la metrópoli regional, al concentrar infraestructura clave en servicios públicos y equipamientos de escala metropolitana. Sin embargo, el crecimiento urbano acelerado, la presión sobre el suelo y la distribución desigual de los servicios han generado brechas territoriales, déficits de cobertura, pérdida de áreas y vías destinadas a esta infraestructura. Frente a ello, este documento plantea lineamientos, políticas y acciones orientadas a consolidar un sistema de equipamientos descentralizado, equitativo y sostenible, articulado aspectos de saneamiento físico legal del espacio público y a la estructura polinuclear de la ciudad.
La propuesta integra criterios de cobertura, calidad y continuidad, así como la accesibilidad a los servicios y gestión anticipada del suelo, con el fin de orientar la toma de decisiones, fortalecer la gobernanza metropolitana y promover un modelo urbano que mejore la calidad de vida de la población del Sector III y contribuya al equilibrio territorial de la metrópoli de Cusco.